domingo, 13 de mayo de 2007

La Democracia.

¿Qué es la Democracia? podemos comenzar diciendo que es una palabra común ya que la escuchamos a diario a través de todos los medios de comunicación, la encontramos por ejemplo en diversos programas de televisión, tanto formales como noticieros y programas de actualidad y también en programas muy diferentes como son los de farándula y estelares, principalmente en boca de humoristas sobre todo en aquellos que se dedican al tipo de humor llamado “humor político”. La encontramos también en la radio, los periódicos, internet y por supuesto en todos los discursos políticos. También surge, de vez en cuando, en las conversaciones de las personas; como por ejemplo en las reuniones familiares, cuando voy al trabajo de mis padres o cuando ellos se encuentran en el café con algunos de sus amigos.

Es una palabra muy utilizada, pero en realidad, ¿qué quiere decir? Según La Real Academia Española democracia significa Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado” lo que podríamos traducir en simples palabras como “el gobierno del pueblo.”

La democracia es una forma de gobierno, la democracia es sinónimo de soberanía popular, ¿y todo eso qué significa? Significa que ningún poder o autoridad, llámese este “poder religioso”, “poder económico”, “poder militar”, “poder político” puede estar por encima de las decisiones del pueblo. Es el pueblo el que decide como y por quien quiere ser gobernado.

Para entender mejor el concepto de democracia, tenemos entonces que saber que el pueblo es el conjunto de ciudadanos capaces de expresarse libremente y en igualdad de condiciones; ciudadanos que, conscientes de su libertad, tienen la facultad de elegir.

En democracia los ciudadanos tienen un papel primordial en su éxito o fracaso, ya que no solo tienen derechos sino que también obligaciones, siendo la principal de ella participar en la toma de decisiones ya que el presente y el futuro de los pueblos democráticos depende de la participación informada y responsable del pueblo.

Todo lo anterior busca que en democracia las personas tengan igualdad de condiciones y oportunidades, aseguren un pasar digno y un futuro cada vez mejor para sus descendientes.

Actualmente en Chile la realidad parece muy distinta ya que la magnitud del trabajo informal o precario y las desigualdades son tan grandes y notorias que es fácil encontrar en los diarios publicaciones que nos muestran artículos donde enfrentan las grandes ganancias de los principales bancos del país contra el hecho de que el 60% de los chilenos son clasificados como pobres o extremadamente pobres. Es sabido que la mayoría de los chilenos deben subsistir con menos de $100.000 al mes, siendo que según el informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el sueldo mínimo actual que recibe un trabajador en Chile de $135.000, es insuficiente para proporcionar condiciones de vida dignas a ellos y sus familiares. Además, la franja del 20% de los más pobres de la población recibe solo el 3% de los ingresos totales del país, mientras que el 20% más rico recibe alrededor del 62%.

En Chile existe una generación que recuerda con nostalgia canciones como “Chile la alegría ya viene” donde sonaba con fuerza la voz que llamaba a la democracia, algo que para muchos era totalmente desconocido ya que habían nacido y crecido bajo un gobierno autoritario.

Hoy después de casi 20 años, podemos darnos cuenta que la utopía de la democracia no era algo que se obtiene solamente con decir que NO en una hoja de papel si no que de preocuparse de cuestiones mas profundas y que aun nos queda un largo camino que recorrer.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Y al final que es la Envidia?

Hace un tiempo explorando en Internet encontré una encuesta que decía ¿somos seres envidiosos?, realmente creo que no hace falta de una encuesta para descubrir que somos seres que contienen un alto grado de envidia, en muchas personas en un porcentaje mas alto y en unos levemente.
¿Pero que es la envidia?, se puede definir como desear lo que los demás tienen y amargarse porque no lo poseen, comportándose de forma irracional.
La envidia comienza a tomar parte de nosotros sin darnos cuenta, desde pequeños sin saber comenzamos por desear el juguete de nuestros amiguitos, el dulce que esta comiendo o todo lo que el otro tenga lo queremos y empiezan así nuestras pataletas y las primeras peleas con esos amigos con los cuales desde chico se había compartido, pero ahora después de ver que el tenia algo mas lindo o novedoso que lo de uno comienza una pequeña rabia y un enojo sin razón y cada vez que ves a ese amigo sientes que te cae mal, suena chistoso pero es así como comienza nuestro camino de la envidia, sin conocer lo que significa toma parte de nuestra vida, es algo innato que poseemos.
Dependiendo de cómo se trate la envidia desde pequeños ya sea calmando esos disgustos con explicaciones lógicas y enseñándole a dar, para que con ello vaya aprendiendo a tolerar sus frustraciones y controlar las conductas impulsivas, así de esta forma ira aprendiendo a respetar las diferencias y valorar sus propias cualidades, es decir comenzara a madurar y comprender que aquellos sentimientos no son correctos, pero si no es detenido de la mejor forma o se deja al niño actuar como quiera y nadie de su entorno le ha calmando esta ansiedad, crecerá con sentimientos de frustración y de vacío y será un adulto envidioso contaminado por el rencor a los éxitos ajenos, incluso de su propia pareja, familiares y amistades, llegando hacer su vida un verdadero tormento y nunca podrá lograr una estabilidad y luego de ser reconocido como una persona envidiosa la confianza de los otros hacia el disminuirá.
La envidia también se desarrolla según un ambiente competitivo contra mas competencia hay, mas envidia se produce, y ¿Por qué? porque el hombre siempre compite al estar inmerso en la sociedad, queriendo acaparar todo para el para poder tener un mayor grado de sobré vivencia dejando de lado lo fundamental del hombre, vivir en sociedad.
He escuhado que se dice que la envidia mata el alma y la envenena, nos llena de rencor y de odio a los demás, dejándonos aislados por nuestra propia culpa, muchas veces no se reconoce y no solo causa daño al envidioso si no también a la persona que se envidia.
La envidia es consecuencia de dos procesos psicológicos necesarios para el desarrollo de los seres humanos: el deseo y la comparación. Para prevenir la envidia no se pueden suprimir dichos procesos, sino que deben controlarse sus efectos.
Para que los dos procesos mencionados produzcan una envidia sana, conviene desarrollar habilidades que ayuden a comprender lo que se siente y por qué se siente; convertir el malestar emocional producido por la envidia en un motor para conseguir lo que uno desea tener, y controlar la hostilidad que dicha situación puede generar, evitando que deteriore las relaciones con los demás.
Y que como dice la canción de Luís Miguel, “las almas se unan en luz y la bondad y el amor renacerán” podamos lograr disminuir la envidia y que no sean los pecados capitales los que dominen nuestra alma y corazón, si no que el amor la bondad y todos aquellos buenos sentimientos puedan renacer, porque de hecho están en nuestro corazón mucho antes que la envidia, solo hay que saber cual desarrollar.